250
The lodge

Pais posible

PROPUESTAS QUE CONSTRUYEN

Sociedad dialogante

Escrito por 08 Jun,2014

Por: @andresmideros


[No/si] a la reelección indefinida, [no/si] a multas, [no/si] explotar el ITT, [no/si] despenalizar el aborto, [no/si] garantizar el matrimonio igualitario, [no/si] al dinero electrónico, [no/si] al uso de las reservas de oro, y así… El maniqueísmo nos invade. Queremos dar pasos gigantes como sociedad, queremos generar ciencia y tecnología, queremos construir poder popular, ser una sociedad que aprende (o aprendiente), soberana y digna, libre de pobreza y con nueva matriz productiva. Auspiciamos la igualdad, la no discriminación y la no violencia, pero no hemos aprendido a dialogar.


Muchas personas aún usan “el garrote”, el de palo y el de palabra, que no es lo mismo, pero da igual. Lo peor, muchos lo piden y lo aplauden. Claro, cuando no le toca a uno. No criticamos el abuso por el hecho o por el fondo (la idea) sino por quién lo hace y contra quién se lo hace. Incluso, cuando conviene, lo justificamos diciendo “los `otros´ también lo hacen”, o con cualquier complemento al popular “pero es que …”. Pequeño favor se hace a la causa (si hay alguna) cuando se es y se hace lo que se critica. Ningún favor se hace cuando la crítica no trae propuesta. Vale recordar que quienes nos “representan” actúan para ganar el aplauso y el voto, son lo que pedimos que sean, lo que les dejamos ser, reflejo de lo que somos o quisiéramos ser. No son más que eso, lo que les dejamos ser.


El maniqueísmo evita que dialoguemos y construyamos juntos. En el debate nos anulamos. “Es que es …”. Ponga usted la etiqueta política, religiosa, cultural o la que sea. De esa forma desconocemos nuestra heterogeneidad, y desvalorizamos la riqueza de la conversación entre diversos. Es más fácil hablar entre quienes pensamos igual (o similar), no hay riesgo, tampoco ganancia. Anulamos, también, el tema. “Esa no es la prioridad” ¿Cuál será?. Criticamos el abuso sin darnos cuenta que actuamos como “dictador” al reconocer solo el criterio de los “iguales”, al desvalorizar los temas que no nos interesan, al creernos dueños de la verdad e incluso del “sentido común”.


No somos siempre buenos, no somos siempre malos, somos humanos. Es necesario entender la complejidad de cada ser individual y socialmente, con sus incongruencias y contradicciones, y con su diversidad. Es indispensable consolidar pactos, para el presente y para el futuro, que permitan alcanzar la igualdad y la cohesión social. El peor de los escenarios es renunciar al diálogo, porque en ese caso se acaban las opciones, solo queda “si” o “no” ¿Quién ganará? ¿Cómo nos imponemos?


Con diálogo podemos construir, pensando en complejo, con matices. Con diálogo se pueden generar opciones intermedias, sin renunciar a principios ni objetivos. Por ejemplo, se puede ampliar el número de reelecciones, pero mejorando las normas y procedimientos para tener elecciones primarias e igualdad de oportunidades. Se puede dejar sin explotar el ITT, proponiendo opciones alternativas para financiar la erradicación de la pobreza. Con diálogo podríamos entender que despenalizar el aborto, no es apoyar el aborto, es hacer justicia (o evitar injusticia), y así …


Hay cosas en las que estamos de acuerdo: queremos paz y hay mucho por hacer. Para lograrlo necesitamos más y mejor diálogo. Si se quiere diálogo no se abandona una reunión o una sesión porque no se logra lo que uno quiere. Necesitamos convertirnos en una sociedad dialogante. Empecemos entonces, por escuchar, por dar la palabra al otro.

Leído 3497 veces Modificado por última vez el 08 Jun,2014
Valorar este artículo
(1 Votar)
You are here:   HomeBlogPaís PosiblePais Posible BlogSociedad dialogante