250
The lodge

Pais posible

PROPUESTAS QUE CONSTRUYEN

Algunos pendientes para la igualdad

Escrito por 05 Ago,2016

Por @andresmideros

 

El 4 de agosto fue el día mundial por la lactancia materna. Así que robando ideas de algunos lados recupero y actualizo un escrito del pasado 8 de marzo. La lucha por la igualdad es de todos los días. Y es que hay muchos temas pendientes de resolver, que han hecho del machismo un factor de violencia, desigualdad y pobreza. Sin desconocer que existen múltiples factores estructurales en esta temática, quiero centrarme en uno: el trabajo y el empleo.

Empezando con la lactancia materna. Dos aristas (robadas de aquí): la promoción y la condición. Es necesaria la promoción sobre la importancia de la lactancia materna para el desarrollo infantil, la información (aquí y aquí) genera conciencia (eso ya es de cada quién). Pero del dicho al hecho, hay mucho trecho. Es vital generar condiciones para que esto pase. Por un lado, garantizar que las madres trabajadoras puedan realmente destinar el tiempo necesario para la lactancia, que se cuente con espacios adecuados en lugares de trabajo, que el permiso de lactancia dure el tiempo que debe durar la lactancia exclusiva, entre otros elementos que requieren que pongamos a la vida por sobre el capital. Y por otro lado (robando de acá), hay que erradicar la discriminación y violencia que sufren a diario miles de mujeres por dar de lactar en público, como si fuera (aquello que tanto se promociona) el mayor atentado a las buenas costumbres, de una sociedad que no logra romper con el machismo, el curuchupismo, y de hecho la doble moral.

En otro tema, es fundamental partir del reconocimiento del trabajo de cuidado (en su mayoría no remunerado) que se vincula con la atención a niños y niñas, adultos mayores, personas con discapacidad. Son actividades que sostienen la reproducción de la vida, olvidadas por el sistema capitalista que confunde el fin de la economía en la acumulación de riqueza monetaria, en lugar de la satisfacción de necesidades y la dignidad humana. De esta manera se oculta la desigualdad, ya que estas actividades se concentran mayoritariamente en mujeres. De acuerdo a la encuesta de uso del tiempo del año 2012 se observa que las mujeres dedican semanalmente, en promedio, 31 horas y 40 minutos a estas actividades, frente a 9 horas y 9 minutos de los hombres. No se puede regular el trabajo y el empleo sin enfrentar estas realidades, que generan desigualdades en el uso del tiempo, la independencia económica, y en última instancia en la libertad de “ser” y “hacer” de las mujeres. Algo inconcebible en el siglo XXI, y peor aún en una sociedad que pretende construir el Buen Vivir.

Estas realidades se expresan también en el llamado “mercado laboral” (ahí donde se vende la fuerza de trabajo por un salario, y el ser humano se convierte en mercancía -factor de producción). A diciembre de 2015, el empleo adecuado en el caso de mujeres alcanzó el 36,9%, y el desempleo el 6,1%; en comparación al 53,1% y 3,9% en el caso de hombres. El ingreso de los hombres es entre 1,1 y 2,2 veces el de las mujeres, según el sector económico en que se ocupan. Entre los determinantes de esta desigualdad, uno es el “poder” de hombres y mujeres en las relaciones laborales. Si por costumbre social e incluso por lo que establece la Ley la mujer podría en algún momento optar por la maternidad o el cuidado de otras personas, no es de extrañar que el empleador tenga una preferencia a ofrecer mejor empleo y mayor salario a un hombre, con las mismas capacidades. Eso hay que cambiar.

¿Qué hacer? Además de y relacionado a lo indicado en relación a la lactancia materna, es necesario igualar la licencia de paternidad con la de maternidad, así como el permiso para la alimentación y cuidado del hijo o hija. De esta manera se rompen los roles que impone el machismo, se democratiza el tiempo, y se igualan las condiciones laborales. Es importante que estas licencias sean con remuneración para no llegar a la disyuntiva de elegir entre el cuidado y la capacidad de generar ingresos. El cuidado así como el trabajo, son derechos, y no un privilegio o lujo de pocos.

Propuestas hay. Lo más díficil es el cambio cultural.

Leído 2826 veces Modificado por última vez el 05 Ago,2016
Valorar este artículo
(1 Votar)
You are here:   HomeBlogPaís PosiblePais Posible BlogAlgunos pendientes para la igualdad