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Pais posible

PROPUESTAS QUE CONSTRUYEN

Andres Mideros

Andres Mideros

Por: @andresmideros


En Quito, en 2004, en el marco del Foro Social de las América se debatió la Carta Mundial de Derecho a la Ciudad. En el 7mo. Foro Urbano Mundial se plantearon “ciudades para vivir”. En Medellín se planifica el 4to. Foro Mundial de la Bicicleta con el eslogan: “¡Ciudades para Todos!”. En Río de Janeiro se demolió una autopista para dar paso a un proyecto de revitalización que devuelva el espacio a los ciudadanos. Acciones similares se han desarrollado en San Francisco y Seúl. En Helsinski se plantea que en 2025 no sea necesario usar auto. Londres, San Sebastián y varias ciudades de Japón tienen planes para ampliar y mejorar la infraestructura ciclista. En Santiago se planifica una ciclovía para unir a cuatro comunas. En Londres se establece límite de velocidad a vehículos en 20 m/h (~30 km/h). En París se fija el límite de velocidad en 30 km/h. La tendencia mundial es hacia ciudades con mayor espacio público, con movilidad sustentable y con menos espacio para los autos.


En Quito, en 2014, se retiran ciclovías para dar más espacio a los autos. No es cualquier persona, Mario Muñoz (coordinador de Transporte no Motorizado) del Municipio de Quito dijo que “los separadores [de las ciclovías] no son adecuados, porque generan problemas. Son un obstáculo para cruzar la calle, impide que los ciclistas hagan maniobras en casos de emergencia. Además, el espacio asignado para los carros se reduce.” (cita de diario El Comercio, publicada el 1 de agosto de 2014). Preocupa que el funcionario responsable del “transporte no motorizado” no conozca la norma técnica de señalización de ciclovías. No sé por dónde cruza la calle; en el paso cebra no hay separadores. Es lamentable que la prioridad de la actual administración del Municipio de Quito sea dar más espacio a los autos privados. Se ha dicho que las ciclovías se van a evaluar y rediseñar. Pero, se debería evaluar antes de actuar. ¿Dónde está la evaluación? ¿Dónde está el nuevo plan? Sería importante revisar los “criterios generales para el desarrollo de ciclovías del Distrito Metropolitano de Quito”, perfeccionarlos y avanzar. ¿Cuándo se extenderá la red al sur de la ciudad? ¿Cómo se va la ampliar la bicicleta pública: “BiciQ”?


Hace poco, el alcalde de Quito, Mauricio Rodas, dijo que declararía en emergencia el transporte público para “rescatar” el sistema metropolitano de transporte. ¿Dónde está el plan, y la declaratoria de emergencia? En la página Web del Municipio se encuentra una presentación con generalidades. Cualquier usuario regular del transporte público estará de acuerdo en usar la palabra “emergencia”, pero ¿cuál es el efecto real de tomar esa medida?: el realizar contrataciones y compras, con fondos públicos, sin seguir el proceso ordinario. Se dice que no se ha hecho nada en movilidad. Carlos Páez contesta y dice: “a las pruebas me remito”.


Quito está llena de vallas publicitarias con el mensaje: “bajamos multas, cumplimos”. Lamentablemente, autos mal paqueados, exceso de velocidad y cruce de semáforos en rojo son cosa de todos los días, limitando el paso y poniendo en peligro a peatones y ciclistas. Hay que ser justos, la cuenta de twitter @FiscalizAMT de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) pública a diario fotos de “retiro de #VehículosMalEstacionados”. Las veo en twitter pero en calle no los veo (seguro algunas personas si lo hacen, imagino). Me pregunto: ¿hay agentes de la AMT dedicados a publicar fotos?, ¿no sería mejor tener vallas que inviten a cumplir las normas de tránsito, en lugar de incentivar su incumplimiento? Me hago estás preguntas porque se lo hace con recursos públicos. Además, recordemos, que fue oferta de campaña reducir el gasto en publicidad. Y ¿qué se está haciendo en cuanto a control de buses? ¿Qué pasa con la “caja común”? ¿Qué pasa con el Metro de Quito? ¿Cómo se consolidarán nuevas centralidades?


Queda la impresión que el alcalde Rodas sigue en campaña. Usa la misma tónica, criticar a la administración anterior, llenar la ciudad de los colores de “pocoyo” (los que usó en campaña; cada quién con sus gustos, pero quedan dudas sobre su legalidad y legitimidad), y plantear propuestas en términos generales. Se quiere cambiar el nombre a la “BiciQ” y al “60 y piquito”; no se explican las razones. Ya no hay presentaciones culturales en los bulevares.

Se le dijo a Quito que se podía vivir mejor. Un lugar común, que es cierto; siempre se puede mejorar. Nunca se dijo quienes vivirían mejor, espero que sea que todas las personas vivamos mejor. No se dijo si estar mejor es que todas las personas estén bien. Al final, también se puede estar peor. No sabemos. Los discursos son la parte fácil, las acciones revelan las intenciones. Parece, que en movilidad la apuesta es al vehículo privado: se le “devuelve” espacio y se le baja multas. Veremos que se hace con el “pico y placa”, la revisión vehicular de taxis, la regularización de barrios, la “plusvalía” y el impuesto predial. ¿Quiénes vivirán mejor?


El sentir en las calles es de espera: “esperemos, a ver qué pasa”. Nadie nos robará la espera. Pero ¿hasta cuándo esperamos? El tiempo pasa. Es hora de que la administración municipal presente su proyecto de ciudad, y que se lo discuta ampliamente. La improvisación hace mucho daño. Es hora de dejar las generalidades y responder a la pregunta: ¿adónde vamos? Es hora de organizarnos para construir el derecho a la ciudad, para hacer de Quito una ciudad para todos. Es hora de definir adónde vamos.

Por: @andresmideros

 

El vértigo ha sido la tónica de las últimas semanas, así lo expresaba Fander Falconí, en un editorial, al referirse a varios hechos a nivel global. Y sí, los ataques de Israel a la cercada (literal) Palestina, que han terminado en el asesinato de cientos de palestinos (muchos de ellos niños y niñas), continúan. Serán juzgados por la historia, junto a sus cómplices que guardan silencio y muestran la dobla moral de la política internacional. Indignante! Fue derribado un avión de Malaysia Airlines en Ucrania. Solidaridad con quienes fallecieron en un sin sentido más de este mundo. El hecho se da en medio de acusaciones entre Ucrania, Los separatistas ucranianos y Rusia. Claro Estados Unidos y la Unión Europea juegan su rol, como siempre que hay conflictos armados: la defensa de intereses económicos por sobre la vida de los seres humanos y la autodeterminación de los pueblos. Páreme la mano: dejen de asesinar.

 

En nuestra Patria Grande los BRICS se reunieron con UNASUR, se da pasos para consolidar el banco de desarrollo de los BRICS y el Banco del Sur. Una nueva arquitectura financiera, independiente y alternativa al Banco Mundial y el FMI está en camino, en buena hora. Ya en suelo ecuatoriano, se aprobó el Código Orgánico Monetario y Financiero. Norma fundamental para la regulación del sector financiero, y enrumbarlo como motor de desarrollo (lo que debe ser) y no como negocio de “pocos con plata ajena”. Lamentablemente, quedan dudas. La norma se trató en la Asamblea Nacional en 30 días, como corresponde al ser presentada como “urgente” en materia económica. Se realizaron cambios, claro que sí, incluso algunos a último momento. Ministros del frente económico fueron grandes protagonistas, incluso más que varios asambleístas. Pero ¿dónde quedó la participación ciudadana? Personalmente, apoyo en términos generales el proyecto de Ley (ya aprobado), pero no he podido estudiar ni discutirlo en su totalidad. Quedan dudas en varios temas, una de ellas es con el impuesto del 0,5% en compras a crédito para financiar la atención integral del cáncer (incluido a última hora). Apoyo el fin, sin duda, pero ¿por qué se financiará mediante un impuesto al crédito? ¿Dónde está el análisis económico y social de la medida? Páreme la mano: la forma es tan importante como el fondo. No se construirá poder popular si leyes trascendentales se tratan de esta manera.

 

Hace pocos días, alguien dijo “nos desayunamos el acuerdo comercial con la Unión Europea”. Y sí, uno despertó con la novedad de que se había llegado a un acuerdo. ¿Dónde está el detalle de lo acordado? ¿Dónde está el análisis de sus implicaciones sociales y económicas? Lo único claro es el beneplácito de las cámaras de industrias, comercio y producción, y de los políticos (ex-banqueros). ¿En qué momento se discutieron las condiciones de negociación? ¿Qué pasó con las líneas rojas en propiedad intelectual y compras públicas? ¿Qué efecto tendrá en la agricultura familiar y campesina el “competir” con productos agrícolas altamente subsidiados en la Unión Europea? ¿Qué diferencia tiene el acuerdo de Ecuador con el firmado por Perú y Colombia? ¿Se acabo el mundial y nos metieron un golazo de TLC? Páreme la mano: ¿Dónde está la transparencia de información y el debate?... y la gran alegría: “bajará el precio de las bebidas alcohólicas importadas” Páreme la mano: ¿Quién nos explica?

 

Llegamos a la ciudad de Quito: ¿Dónde está la declaratoria de emergencia al transporte público? ¿Por qué hay mas letreros de “bajamos multas” que control al uso del espacio público? ¿Cuándo harán públicas las ofertas económicas del Metro de Quito? ¿Por qué aumentó el costo de la Ruta Viva? ¿Porqué el Municipio gasta más (en hacer lo mismo) que antes? ¿Dónde está la reducción en gasto de publicidad ofrecida en campaña? (yo veo más cada día, no menos) ¿Dónde está el Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial? ¿Por qué el bloque de concejales del alcalde Rodas votó en contra de una censura a los ataques de Israel a Palestina? Páreme la mano: No somos giles.

 

Así van las cosas, a alta velocidad. Se hace mucho, nadie lo duda. Pero insisto, la forma es tan (y muchas veces más) importante que el fondo. Si se quiere construir poder popular, se necesita mayor espacio de participación ciudadana. Si queremos mayor cohesión social es necesario abrir espacios de debate plurales e incluyentes. Si queremos mejorar el “flujo de la política” ya es hora de abrir el debate: no se trata de hacer charlas y conferencias (únicamente) sino de sentarse a discutir cada tema. Páreme la mano: seguimos esperando.


asamblea

Por: @andresmideros


El régimen del Buen Vivir, en la Constitución del Ecuador, establece el Sistema Nacional de Inclusión y Equidad Social. Es deber del Estado garantizar la protección integral a todas las personas a lo largo del ciclo de vida. Hay quienes no gustan del término “protección”, son los mismos que suelen pensar que las personas somos “mal llevadas” por naturaleza; así se desconocen las desigualdades, la exclusión y la discriminación que (re)producen la pobreza. El Buen Vivir, como régimen, es una alternativa a los llamados regímenes de bienestar. La diferencia es que los últimos establecen la garantía de “mínimos” para su población; por su parte, desde el Buen Vivir se debe hablar de máximos, de derechos, de igualdad.


A nivel mundial se han ampliado los sistemas de protección social como un mecanismo exitoso para reducir la pobreza y la desigualdad, tanto en términos coyunturales (i.e. ingreso) como estructurales (i.e. inclusión, oportunidades y capacidades). La “protección social” es un mecanismo de prevención y promoción de riesgos económicos y sociales. La “protección social” incluye a la “seguridad social”. Las prestaciones no-contributivas (i.e. transferencias financiadas desde el Presupuesto General del Estado, PGE) rompen la exclusión tradicional de la “seguridad social” vinculada al “mercado de empleo”.


La OIT lanzó hace pocos años la iniciativa del “piso de protección social” haciendo un llamado a garantizar la protección social para todas las personas. En el Ecuador es necesaria mayor decisión para consolidar un piso de protección social, en coherencia con la Constitución y el Plan Nacional para el Buen Vivir. Se debe pensar un piso de protección social universal (para todos y todas) que brinde “prestaciones ciudadanas” (i.e. a las que se tiene derecho por ser ciudadano/a) frente a los siguientes riesgos: pobreza [extrema], vejez, discapacidad, enfermedad, desempleo y falta de vivienda y servicios básicos (i.e. agua y saneamiento). Se debe debatir, pero frente a estos riesgos va mi propuesta.


El piso de protección social debe cubrir a todas las personas, se financia de manera solidaria desde el PGE (a través del pago de impuestos). Se basa en la justicia social, no en el paternalismo; es redistributivo (para lograr igualdad de oportunidades y capacidades), garantiza la vida digna, y es pilar del Sistema Nacional de Inclusión y Equidad Social, por lo tanto del Régimen de Buen Vivir. Se fundamenta en el contrato social establecido en la Constitución, y plantea a la protección social como instrumento de inclusión y movilidad social, así como un medio para la erradicación de pobreza en el corto plazo.


Si bien el piso cubre a todas las personas, este genera prestaciones cuando alguien sufre uno de los riesgos señalados, y no está cubierto por la “seguridad social” contributiva. Así como la seguridad social contributiva otorga pensiones cuando uno se retira, o prestaciones de riesgos de trabajo cuando sucede un accidente; la protección social brinda prestaciones cuando un hogar se encuentra en situación de pobreza, por ejemplo. Para cubrir frente a pobreza monetaria (i.e. ingreso/consumo) se deben establecer transferencias (en dinero y/o especie) que garanticen un nivel mínimo de ingreso/consumo. En el caso de niños/as y adolescentes se deben brindar transferencias que permitan a los hogares cubrir costos de oportunidad (e.g. ingreso que se deja de recibir) y transporte que generan una barrera de acceso a la educación; y aquellas que garanticen condiciones adecuadas para el desarrollo integral de la primera infancia (i.e. 0-5 años). El BDH se debe transformar en un instrumento del piso de protección social.


En el caso de vejez y discapacidad se debe garantizar una pensión universal a todos y todas los adultos mayores, articulando pensiones contributivas y no-contributivas. Es necesario consolidar la red pública integral de salud, para brindar servicios de calidad en todo el territorio nacional, con políticas de salud preventiva, y unificar los servicios. No es posible tener un proveedor para afiliados a la seguridad social y otro para las demás personas. El desempleo y subempleo (de quienes no se encuentran a afiliados a la seguridad social) se debe cubrir mediante instrumentos de “empleo público” (dentro de políticas y programas de inclusión económica y acceso a la seguridad social contributiva). Esto es, empleo temporal acompañado de capacitación y formación profesional, dentro de proyectos de inversión del Estado. Así se fomenta el “pleno empleo” y la inclusión.


Este “piso” debe ser parte de una nueva política pública que articule la política social integral y la política económica y productiva. No hay cambio en la matriz productiva sin cambiar la matriz social, y viceversa. La política social debe lograr integralidad entre salud, educación, vivienda, desarrollo infantil e inclusión; y esta articularse con la política económica y productiva mediante la inclusión económica, el acceso a medios de producción, y el fortalecimiento de la economía popular y solidaria. En esa mirada, que debe ser amplia, el “piso de protección social” es el eje de la política pública de aseguramiento y movilidad social.

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